Archivos diarios: 28 mayo, 2018

Muere un trabajador del Metro de Madrid que estuvo expuesto a fibras de amianto

Era uno de los tres empleados del suburbano que desarrolló asbestosis

Uno de los tres trabajadores del Metro de Madrid que desarrolló asbestosis por estar expuesto a fibras procedentes de amianto ha fallecido este jueves en Madrid, han indicado a Efe fuentes sindicales.

Se trata de Antonio Morán Canseco, oficial de mantenimiento de ciclo corto del suburbano madrileño, a quien se le reconoció la enfermedad profesional el pasado 20 de abril.

Ingresó en la empresa en 1979 para dedicarse al mantenimiento de trenes, primero como peón ayudante y más tarde como oficial.

Se encontraba de baja laboral desde el 9 de junio del año pasado por asbestosis, tuvo una intervención de corazón en 2017 y otra operación para extraerle un tumor cerebral este año, pero este último se le había reproducido.

Metro de Madrid ha lamentado “profundamente” el fallecimiento del trabajador de quien señala que “desarrolló siempre su trabajo con gran profesionalidad y de forma ejemplar”.

En una nota de presa la empresa reitera su “compromiso por el desamiantado progresivo de toda la red y del material móvil” y por la vigilancia de la salud de todos los empleados de la compañía, además de ponerse a disposición de las autoridades sanitarias y judiciales.

La compañía invertirá un total de 140 millones de euros para la eliminación de este mineral en toda la red, tanto en el material móvil como en estaciones y otras instalaciones.

La Fiscalía de la Comunidad de Madrid ha abierto recientemente una investigación penal por un posible delito contra los derechos de los trabajadores de Metro, a partir de la denuncia de la Inspección de Trabajo por la presencia de amianto en el suburbano

Antisemitismo, la tarjeta de Israel para la impunidad

El silenciamiento de los críticos de Israel utilizando el antisemitismo como pretexto está muy lejos de estar restringido a la actual ola de ataques contra Jeremy Corbyn y su Partido Laborista. Ahora se usa para intimidar a cualquiera que se salga de la línea de Israel. Una vez nos enfurecimos contra la fusión de antisemitismo y el antisionismo. Hemos perdido de tal forma esa batalla que ahora es un procedimiento operativo común para los apologistas de Israel mezclar el antisemitismo por simples críticas al actual Gobierno ultranacionalista de Israel.

Aquí hay una ilustración de nuestra derrota, publicada en el diario israelí Haaretz. Se trata de lo que en otras circunstancias sería una caricatura satírica bastante estándar: está publicada por el diario alemán Süddeutsche Zeitung acerca de que Israel ganó el concurso de Eurovisión la semana pasada. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu se muestra en el escenario vestido como la cantante ganadora de Israel, Netta, y proclamando “¡El próximo año en Jerusalén!”.

Después de la protesta habitual el dibujante, Dieter Hanitzsch, fue despedido. Aparentemente no hay preocupaciones por el estilo de Charlie Hebdo sobre la libertad de expresión en esta ocasión.

Como se ha vuelto familiar en estos casos, Wolfgang Krach, editor en jefe del Süddeutsche Zeitung, parecía inseguro de si la caricatura era realmente antisemita. Pero, presumiblemente, pensó que era mejor despedir al dibujante para estar seguro. Esperemos que Hanitzsch pueda llevar a Krach y su periódico a aclararse ante un tribunal laboral.

Un crítico, Jonas Mueller-Töwe, que suena como la versión alemana de Jonathan Freedland, ha afirmado que “una estrella judía”, que sería el emblema de Israel de la Estrella de David, en un cohete sostenido por Netanyahu sugiere que “detrás de cada guerra se esconden los intereses judíos”. En cambio, simplemente podemos confiar en nuestros ojos, que proporcionan un significado diferente: que Israel, un Estado altamente militarizado, ganó el concurso de Eurovisión al mismo tiempo que devastaba Gaza, una vez más, y ahora podrá usar su calificación para un evento cultural popular en Jerusalén el próximo año para blanquear sus crímenes de guerra.

Antes de inclinarnos demasiado sobre la importancia de cada detalle, debemos recordar que las caricaturas políticas, por su propia naturaleza, necesitan usar símbolos como abreviatura de ideas más complejas. Exigimos lo imposible de un caricaturista si esperamos que nos ofrezca sátira política mientras le niegan la posibilidad de usar símbolos.

Entonces, ¿qué es antisemita en la caricatura? No se trata de judíos, se trata del primer ministro israelí y su agenda de guerra. Y, supuestamente, la “nariz, orejas y labios de gran tamaño” de Netanyahu seguramente están dentro de los límites normales de una caricatura. ¿Realmente queremos imponer una demanda unilateral a los dibujantes cuando se trata de dibujar a los líderes de Israel con imágenes anatómicamente precisas?

El problema aquí -como con el debate de la “crisis” antisemita sobre el Partido Laborista- es que está totalmente divorciado de cualquier sentido de proporción o realidad. La pregunta que deberíamos estar haciendo en un caso como este es, ¿qué tipo de historieta satírica que critica a Israel podría satisfacer los criterios exigidos por los actuales guardianes del antisemitismo?

Y en consecuencia, ¿qué dibujante se atreverá a desplegar sus habilidades satíricas contra Israel cuando la respuesta invariablemente los llevará a ser acusados ​​de antisemitismo y posiblemente perder su carrera y su reputación?

Eso es precisamente lo que significa el antisemitismo armamentista. Entrega a Israel una tarjeta de impunidad. Intimida a los formadores de opinión (periodistas, humoristas, comediantes, políticos, líderes de la sociedad civil, activistas de derechos humanos) al hacer que el tema de Israel sea tan tóxico que ninguno se atreva a tocarlo. Basta con mirar a la BBC para ver el resultado: una mezcla de cerco y censura absoluta a la hora de cubrir a Israel.

Como el arzobispo Desmond Tutu nos recordó: “Si eres neutral en situaciones de injusticia has elegido el lado del opresor”. Una sumisión a aquellos que abusan del antisemitismo para hacer a Israel inatacable conlleva terribles consecuencias para los palestinos. Requiere que, después de décadas de traicionarlos, nosotros -en occidente- una vez más nos volvemos ciegos a su sufrimiento. Y como se destacó la semana pasada en la matanza de Israel de los manifestantes desarmados de Gaza, despeja el camino hacia un futuro en el que Israel pueda y vaya a cometer atrocidades cada vez más graves contra los palestinos.

Jonathan Cook

Las ciudades modifican el tamaño corporal de los animales

Un equipo internacional de científicos demuestra por primera vez que la urbanización está cambiando el metabolismo de las comunidades de animales. El incremento de las temperaturas asociado a los entornos urbanos genera mayores costes para su fauna, que en la mayoría de los casos se vuelve cada vez más pequeña para sobrevivir. Para mariposas, polillas y saltamontes, el efecto es el contrario: su tamaño es cada vez mayor.

El rápido crecimiento de las ciudades conlleva una serie de cambios que no afectan solo al paisaje. Los pequeños seres vivos que habitan entre edificios, aceras y asfalto deben hacer frente a la pérdida y fragmentación de hábitat, a la proliferación de especies invasoras, a la contaminación lumínica y acústica y al cambio climático. Su adaptación a los drásticos cambios generados por los humanos se produce en tiempo récord.

Pero para lograr sobrevivir en las urbes, las especies tanto acuáticas como terrestres reducen su tamaño corporal. Así lo revela por primera vez un grupo de ecólogos, liderado por la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica.

Según el estudio, publicado hoy en la revista Nature, el aumento de las temperaturas en las ciudades provoca el efecto ‘isla de calor’ debido a la acumulación que se genera por el hormigón y otros materiales absorbentes. La fragmentación de los hábitats influye también en este anticiclón térmico, por lo que las especies gastan más energía en el mantenimiento de su metabolismo e invierten menos en su crecimiento.

“Las temperaturas más altas generalmente aceleran las tasas de desarrollo, y esto puede ser más rápido que las tasas de crecimiento”, informa a Sinc Thomas Merckx, autor principal del trabajo e investigador en la universidad belga. Pero los cambios no son iguales en todas las especies.

Mientras que en la mayoría los tamaños corporales se reducen, para otros grupos se produce el efecto opuesto. Es el caso de los animales que tienden a desplazarse y dispersarse –como mariposas, polillas y saltamontes–, su tamaño aumenta para asegurarles la movilidad y así encontrar nuevos hábitats.

Para llegar a estos resultados, Merckx y sus colegas estudiaron 95.001 individuos de 702 especies y 10 grupos taxonómicos diferentes que vivían al norte de Bélgica en entornos urbanos y no urbanos. En total, recogieron muestras de cada grupo en hasta 81 lugares diferentes.

Los cambios más sorprendentes

“Entre los 10 taxones que analizamos, el mayor cambio de tamaño se produjo en las conocidas como pulgas de agua (cladóceros), una suborden de pequeños crustáceos generalmente de agua dulce que no superan los 3 mm”, señala el científico. En este grupo, las comunidades urbanas eran un 44% más pequeñas que las especies de sitios no urbanos.

“De hecho, la especie más grande casi desaparece por completo de los estanques urbanos. Eso significa que estos depósitos de agua de las ciudades son más propensos a tener floraciones de algas tóxicas, ya que las especies grandes son las que se alimentan con más eficacia de estas algas”, manifiesta Merckx.

El tamaño corporal de los animales es un rasgo clave en las relaciones entre los diversos grupos, como las cadenas alimenticias o las redes de polinización.

“Es probable que estos cambios tengan un fuerte impacto en la función del ecosistema urbano. Y esto, a su vez, se traducirá en un suministro alterado de los servicios que el ecosistema ofrece a los humanos”, alerta el científico.

La investigación proporciona la receta para mitigar los cambios observados: más y mejor infraestructura verde a diferentes escalas espaciales dentro de las ciudades. “Estas medidas combatirán el efecto ‘isla de calor’, así como la fragmentación del hábitat urbano”, concluye el experto.

Referencia bibliográfica:

Thomas Merckx et al. “Body-size shifts in aquatic and terrestrial urban Communities” Nature 23 de mayo de 2018

La polillas y las mariposas son dos de los grupos animales que están aumentando su tamaño debido al crecimiento de las ciudades. En la imagen, un armiño blanco (Spilosoma lubricipeda). / Maarten Jacobs