Uno de cada siete puestos de trabajo amenazados por la robotización

Revolución industrial 4.0

La OCDE no tiene dudas. El proceso de digitalización, la Cuarta Revolución Industrial, la 4.0 —entre cuyos parámetros esenciales está la robotización y, por ende, la transformación de los modelos productivos hacia la automatización—, transformará de forma significativa las actuales plantillas de trabajadores. A lo largo y ancho de todo el mundo. Su diagnóstico, publicado a comienzos de este mes, no deja mucho resquicio a las dudas: los robots harán que se pierdan casi 66 millones de empleos. Al menos. Y en un margen temporal corto, de apenas un decenio. En términos más elocuentes, esta sustitución de plantilla supone uno de cada siete trabajos actuales. Focalizadas de forma mayoritaria, en las potencias industrializadas. En concreto, en sus 32 países asociados. Aunque este fenómeno no se circunscribe sólo a este think-tank, considerado de las economías de rentas altas. También afecta a ciertos mercados emergentes —en especial, en China o India—, que han dado un salto hacia la Industria 4.0 sin precedentes.

En su reciente informe, los expertos de esta institución multilateral asegura que el 14% de los puestos laborales de sus socios se pueden catalogar de “altamente automatizables” y que el 32% de sus mercados de trabajo se verán sometidos a cambios considerables. En concreto, a un giro en sus habilidades técnico-profesionales, lo que les exigirá someterse y aprobar cursos de adaptación y readecuación de conocimientos. Impartidos de manera interna por sus empresas o en cooperación con el mundo académico y el entramado institucional del país. Es decir, con una estrategia gubernamental que integre participación académica, subvenciones estatales y la aportación del road map profesional que demandarán las empresas y que debe partir desde las patronales.

Sin embargo, obviamente, no todos los países deberán abordar un mismo nivel de desafío. Hay naciones, como Eslovaquia —dice el informe— que tendrán que adecuar al 33% de sus puestos de trabajo, mientras otros, como Noruega, economía top en materia de digitalización, que apenas deberán reciclar a un 6% de sus trabajadores. “De manera general, los mercados anglosajones, los escandinavos y Holanda tienen unos ratios de automatización pendientes menos exigentes que los del sur de Europa o Chile”, continúa el documento, e incluso, que Alemania y Japón, países con un elevado umbral de robotización, pioneros en adentrarse en la Cuarta Revolución Industrial y que, según admite la agencia de rating Moody’s, han consolidado buena parte de la financiación de las pensiones de la próxima generación gracias al aumento productivo generado por los ejércitos de robots de sus conglomerados industriales en el último decenio. Estas dos tradicionales potencias digitales tendrán que abordar nuevas sustituciones de trabajadores con tareas clásicas, off line, por otros cometidos laborales, basados en la computarización, el uso de algoritmos y el Big Data.

Concepto, origen y retos de la Industria 4.0
La economía digital y, dentro de sus múltiples variantes, la denominada Industria 4.0, es el nuevo paradigma productivo. Inicialmente vinculado a los sectores como las manufacturas, el aéreo o la automoción, sus compañías han adoptado procesos empresariales y métodos de innovación que han transformado, de manera diametral, sus cadenas de valor durante los años de la post-crisis económica. Mediante la integración de una extensa variedad de utensilios, aplicaciones y recursos tecnológicos, desde impresoras 3D hasta la robótica. Pero, sobre todo, a través de una persistente automatización de los fulgurantes avances informáticos (en especial, en software) y la integración de procesos de tratamiento de datos (Big Data), fórmulas algorítmicas y cálculos de economic analytics. Un esfuerzo imprescindible para abordar con éxito los mercados digitales de bienes y servicios manufacturados.

En definitiva, estos actores industriales —muchos unicornios, firmas que han rebasado los 1.000 millones de dólares de valor, pero también consorcios de larga tradición—, se han adentrado en la Inteligencia Artificial. Usan plataformas on liney ecosistemas empresariales propicios para el desafío de adecuarse, primero, y satisfacer, después, la demanda de sus clientes. Siempre bajo el teórico desafío de ganar eficacia y celeridad y con objeto de acomodar su producción a la alta competitividad de la era digital y de la productividad. Indispensable, según sus parámetros, para abordar un negocio, el 4.0, capaz de añadir 12 billones de dólares más al PIB global en 2025, tal y como avanza la consultora McKinsey. Cantidad que equivale a las economías conjuntas de Japón, Alemania y Reino Unido. O a la totalidad de riqueza que acumulan los paraísos fiscales.

En definitiva, estos nuevos modelos de negocio, el también denominado Internet de las Cosas o IoT es, sobre todo, Big Data. Y desarrollo analítico. No por casualidad, Facebook, que realiza el soporte de un amplio universo de negocios on line del sector privado, gestiona 300 millones de gigabytes de datos de usuarios, lo que equivale a que cada uno de ellos tenga archivados 126 e-books en sus cuentas. Como tampoco resulta casual que su fundador, Mark Zuckerberg, tuviera que enfrentarse esta semana a una exigente audiencia de casi cinco horas ante el Congreso de EEUU para responder sobre el caso de la filtración masiva de datos personales de millones de usuarios a través de la consultora británica Cambridge Analytica, por el que supuestamente se interfirió en el resultado de las elecciones estadounidenses que llevaron a Donald Trump a La Casa Blanca en 2016. Ni sorprende que Zuckerberg acabara entonando el mea culpa por la implicación de su consorcio en la proliferación de fake news, su propagación entre los votantes americanos y, en consecuencia, su responsabilidad en la inclinación del voto al cabeza de cartel republicano.

Liderazgo global en digitalización
La Industria 4.0, germen de la digitalización, nació en Alemania en 2011. El término lo acuñó y popularizó Henning Kagermann, responsable de la Academia Nacional Alemana de Ciencia e Ingeniería (Acatech), para describir una iniciativa gubernamental de renovación de la política de innovación industrial. Desde su nacimiento, emporios como BASF, Bosch, Daimler, Klöckner & Co, Trumpf o Deutsche Telekom iniciaron un camino de no retorno. Al que se unieron, algo más tarde Siemens o, fuera de Alemania, General Electric y, casi sin excepción, las principales marcas de automoción. Hasta contabilizar alrededor de 2.000 compañías de 26 naciones, que fueron catalogadas por centros de investigación como líderes en economía digital, al inicio de 2016. Estados Unidos, Japón, China, Reino Unido y los países nórdicos acompañan a la locomotora de la UE en el top-tende latitudes que han dejado atrás la tercera revolución, la de la informática, de la segunda mitad del siglo pasado, que siguió a la primera, la mecánica, del Siglo XVIII, y a la segunda, de la proliferación de la energía eléctrica, de finales del XIX y principios del XX.

Pero en este último trienio, la carrera por la hegemonía digital se ha acentuado. No sólo entre las potencias industrializadas, también en los mercados emergentes. Por ejemplo en India pero, sobre todo, en China. Su política de planificación económica ha digitalizado varias industrias estratégicas, desde la metalúrgica, a la naviera o la petroquímica, dentro del cambio de modelo productivo que se implantó tras la crisis de 2008. A las que se han unido otros segmentos como el de las energías alternativas y, desde 2015, cuando se anunció el ambicioso proyecto Made in China 2025, otros sectores de alta tecnología y de mayor sensibilidad para la seguridad nacional como el aeroespacial o la de nuevos materiales.

Este salto hacia la Cuarta Revolución Industrial, la 4.0, deja datos elocuentes. Entre otros, que la tercera parte de los 262 startups globales que han alcanzado la consideración de unicornios —es decir, firmas con facturaciones anuales superiores a los 1.000 millones de dólares—, son chinas y acaparan el 43% del valor de estas firmas. O que sus gigantes tecnológicos tuteen en beneficios e ingresos a sus rivales estadounidenses, europeos o japoneses. Alibabá, Baidu, Tencent o BAT operan con sus propios ecosistemas digitales. Una conquista esencial, a juzgar por las palabras de Kagermann, que deja una frase lapidaria: “quien controle las plataformas, será el dueño del futuro”, recogiendo los mensajes de las firmas de Sillicon Valley desde hace un lustro. Al calor de la laxitud regulatoria y de las inyecciones financieras de Pekín. Aunque también del boom del consumo ciudadano, que roza los 800.000 millones de dólares en Internet, —once veces el gasto de e-commerce en EEUU— y de la inversión empresarial: el capital riesgo tecno-digital se sitúa en el top-three mundial, con más de 77.000 millones de dólares en el trienio 2014-16, el 19% del total. China ha pasado de estar 4,9 veces menos digitalizada que EEUU en 2013 a 3,7 en 2016. Y desea imponer su estilo en el mundo.

Aunque EEUU reacciona sin pausa. Sus nuevas empresas digitales atesoraron sólo en el primer trimestre de este año más de 1.900 millones de dólares, un 29% más que en el último tramo del ejercicio pasado y protagonizaron casi el 10% de las 1.206 fusiones del sector tecnológico. Más aún. Fueron las tres adquisiciones corporativas con mayor capital acordado. La lucha, pues, por la Inteligencia Artificial (AI) prosigue sin cuartel. Atrás quedaron las etiquetas en móviles de alta gama del estilo de Diseñado en US, ensamblado en China. Ahora, voces como la de Eric Schmidt, ex presidente de Alphabet, advierten de que China superará a EEUU en IA en 2025. Por mucho que la Casa Blanca haya bloqueado la OPA hostil hacia Qualcomm, fabricante americano de chips por parte de Broadcom, firma domiciliada en Singapur, pero sobre la que pende, a juicio de la Administración Trump, temores fundados de que sirve a los intereses del servicio de información estatal chino. O que el sector admita que Pekín ha adquirido fraudulentamente patentes a firmas de sus rivales americano y europeos, preferentemente, por valor de un billón de dólares.

Quizás uno de los rankings más solventes y aceptados internacionalmente de la 4IR (acrónimo de Cuarta Revolución Industrial en inglés) sea el del World Economic Forum (WEF). La fundación que organiza la cumbre anual de Davos, en su último informe, en el que colabora la consultora AT Kearney, señala a Singapur como el enclave más avanzado. A partir del diagnóstico de dos componentes básicos: la estructura de producción digital del país, indispensable para poner en marcha la 4IR, y los motores productivos, es decir, las herramientas, cauces y estrategias que los sectores privados de cada país han puesto a disposición de este cambio de paradigma. En total, analizan 59 indicadores que transforman los sistemas de producción. Y engloban al centenar de economías de su clasificación en cuatro grandes grupos. Las naciones que dirigen el liderazgo, entre las que se encuentra España, las de alto potencial futuro, las que ostentan una buena base, aunque con riesgos para alcanzar el éxito y los que se acaban de iniciar en la tarea, con reducidos niveles de digitalización y sin apenas sostén productivo dirigido a la digitalización. Japón, Corea del Sur, Alemania, Suiza y China protagonizan el top-fiveen cuanto a solidez de la estructura de producción. Mientras, EEUU, Singapur, Suiza, Reino Unido y Holanda son sus homólogos del otro gran factor de cambio: los que acaparan más y mejores elementos dinamizadores —tecnológicos— de la revolución digital.

España se sitúa en el puesto 29 y 24, respectivamente. A la cola del bloque de economías más avanzadas, casi todas ellas localizadas en Europa, América del Norte y Sudeste Asiático.

Otro examen que toma el pulso global de la digitalización es el que realiza la IFR o Internacional Federation of Robotics. En concreto, su estudio sobre densidad de robots en las manufacturas, las industrias por antonomasia de la versión 4.0. Su último top-ten lo encabeza Corea del Sur, con 631 robots por cada 10.000 habitantes, su fórmula del ranking. Y con visos de incrementar esta ratio en los próximos cinco años, porque el Gobierno de Seúl ha impuesto una estrategia quinquenal, con fondos oficiales destinados a la I+D+i y partidas de 450 millones de dólares por año destinadas a elevar los umbrales. Le siguen Singapur, con 488 robots; Alemania, con 309; Japón (303); Suecia (223); Dinamarca (211); EEUU (189); Italia (185); Bélgica (184) y Taiwán: 177.

El panorama en España: otro retardo evolutivo
Según la Comisión Europea, el mercado interior 4.0 es el tercero, en cifras globales, en cuanto a inversiones relacionadas con IoT. Y será así, hasta 2020, después de crecer a un ritmo del 22% en el lustro actual. En tres años, alcanzará los 287.000 millones de capital. La mayor parte de esa riqueza la generará la Industria 4.0 que, en la actualidad, supone el 15% del PIB de la UE. Bruselas deja una radiografía inquietante para España. En su estado de situación sitúa a Alemania, Irlanda Suecia y Austria como los cuatro pioneros, con una industria manufacturera amplia y moderna y un clima para hacer negocios, idóneo para las empresas tecnológicas. Le siguen los potenciales (Bélgica, Finlandia, Holanda, Dinamarca, Reino Unido y Francia), con procesos innovadores en marcha, bien perfilados, que les concederán ventajas industriales en el mundo digital a corto plazo. Luego cita a los tradicionalistas, todos del Este (República Checa, Hungría, Eslovaquia y Lituania), aún con industrias tradicionales pero que ya han emprendido los primeros pasos hacia la digitalización, y los titubeantes o hesitators (Italia, España, Estonia, Portugal, Polonia, Croacia y Bulgaria) sin sector manufacturero importante y sin estar todavía preparados para afrontar los retos de la Industria 4.0.

El problema de España es que sólo invierte uno de cada tres euros presupuestados en I+D +i. De los 4.635 millones de euros previstos, solo se habrían ejecutado 1.376, un 29,7% del total. Esta tasa de ejecución es ocho puntos más baja de la que se registró en 2016 (38,2%) y marca el mínimo histórico desde que se registran datos al respecto (año 2000). A lo que hay que unir el descenso gradual de recursos a la agenda digital desde el inicio de la crisis. Entre 2002 a 2007, la ejecución de presupuestos de I+D+i en nuestro país se situó siempre por encima del 90%, dice Cotec. Sus expertos, a partir de los datos oficiales, admite que desde 2009, cuando se alcanza la cima de inversión estatal —6.675 millones de euros ejecutados, un 81,6% de lo presupuestado—, la diferencia entre lo presupuestado y lo invertido no ha parado de bajar. Hasta el punto de que, el pasado ejercicio, el gasto real del Estado en este ámbito —1.376 millones de euros— fue nada menos que un 80% inferior al de 2009.

La OCDE estima que la economía española podría sumar 35.000 millones de euros más en 2020 si se avanzara en este trienio en la Industria Conectada 4.0, la estrategia oficial que dirige, desde 2015, la Secretaría General de Industria y de la PyME, adscrita al Ministerio de Economía. Pero sus empeños de que España se encarame al tren de la digitalización colisionan frontalmente con la, de nuevo, cada vez mayor sutura de la brecha tecnológica. Con Europa y con el resto de rivales mundiales. Entre otras cosas, porque la proliferación de startups tecnológicas con el escaso grado de asentamiento del capital riesgo en la economía hispana y la ausencia de una estrategia oficial dirigida a que las empresas de tamaño medio se conviertan en emporios digitales, hace difícil que el sector privado se adecúe a este cambio de época. Ni empresarios ni analistas son capaces de desvelar el nombre de compañías españolas con capacidad para adquirir músculo global en el sector de la industria digital. Tampoco están ni se la esperan para liderar o protagonizar alguna fusión internacional en el sector. Una vez más, España se incorporará tarde a un nuevo desafío de la globalización. A pesar de que La Caixa de que, en 2020, el 43% de los puestos de trabajo en España serán sustituidos por robots; el 66%, a medio plazo. O de que el instituto Bruegel, uno de los de mayor prestigio en Europa, alerte de que habrá 3 millones de robots en todo el mundo y apenas 35.000 en España.

Soluciones integrales a la robotización
Martin Schwab, fundador del WEF, recuerda que los robots no son un utensilio de ciencia ficción. “Están con nosotros desde los años sesenta”, precisa antes de realizar un planteamiento cargado de lógica: “los robots, ¿trabajan para los humanos o en contra de los humanos?”. Porque, en su opinión —una de las más valoradas del ámbito neoliberal— la robotización y la automatización de los modelos productivos que ocasiona este fenómeno en las industrias con negocios digitales “debería generar una Renta Básica Universal (RBU). Además de una readaptación constante de los empleados actuales de los segmentos manufacturados y de los venideros, hacia las nuevas habilidades profesionales que demandarán estos sectores.

Por supuesto —dice— en disciplinas como el coding (puestos de ingeniería y software, que crecerán en un 18,8% hasta 2024, según el Departamento de Trabajo de EEUU). O el Data Analytic, porque el mundo se mueve por datos. Google, Facebook o Amazon manejan cantidades inimaginables de datos cuantitativos. De forma masiva, analizan esa información y crean tendencias y correlaciones de negocios que generan aumentos de valor de compañías. El número de analista de datos crecerá un 30% en los próximos siete años. Y quien sea capaz de analizar largas series de datos y producir percepciones reales para que la gente tome decisiones tendrá asegurado su lugar en el mundo laboral. También las matemáticas, imprescindibles en la era del Big Data. Pero sin descuidar las humanidades, ya que la reemplazará cientos de miles de puestos de trabajo. La práctica totalidad, de componente técnico. Pero no los de alta creatividad. Ni los conocimientos relacionados con las ciencias, con los descubrimientos científicos.

Desde la OCDE también claman por esta transformación laboral. Un 47% está en riesgo en EEUU. Nada menos que 13 millones de americanos perdieron su puesto de trabajo por el impacto de la crisis en sus mercados locales; por ejemplo, en Detroit, cuna de la industria automovilística del país. Sus expertos hablan que el reciclaje profesional debe enfocarse, primordialmente, entre los trabajadores de baja cualificación, para reconducirlos hacia las nuevas directrices digitales.

Sin embargo, el gran cambio cualitativo que reclama la digitalización es el gravamen tributario a las empresas por el uso de robot. Una tendencia que respalda el WEF y Schwab, y que también defienden empresarios como Bill Gates, a quien le parece “lógico” que las compañías paguen cuando reemplacen trabajadores por maquinaria robotizada. Aunque otros, como Elon Musk se decantan por la renta universal o Jeff Immelt, CEO de General Electric, por acuerdos entre el sector público y privado para perfilar los cursos de formación constante que requerirán las firmas digitalizadas en el futuro.

El debate de la tributación, con tantos partidarios como detractores —entre los que cala la crítica de la ambigüedad del término robot, que dificulta la definición de la base imponible, así como la indefinición de los beneficios y de la productividad adicional que generan— ha llegado, incluso, a la Eurocámara. Un informe oficial de la parlamentaria luxemburguesa Mady Delvaux, de la Alianza Progresista, con el sello de su Comité de Asuntos Legales, enfatiza la necesidad de que las compañías “respondan a requerimientos” regulatorios en los que “revelen la contribución de los robots y de otras herramientas propias al resultado económico de la firma”. En aras de “establecer posibles contribuciones fiscales y de cotizaciones sociales”.

Diego Herranz
Público

Siria repele ataques con misiles

La defensa antiaérea de Siria ha repelido la madrugada de este martes un ataque con misiles lanzado por el régimen de Israel contra blancos militares en la provincia de Homs (centro-oeste) y la ciudad de Damasco, capital siria, han informado medios de comunicación locales.

“El sistema antiaéreo del Ejército sirio se ha activado y ha repelido varios misiles de Israel que buscaban alcanzar el aeropuerto militar de Al-Shairat, en Homs”, ha indicado el portal web Al-Masdar News, citando a fuentes militares.

La fuente consultada ha explicado que todos los misiles lanzados contra el aeródromo fueron destruidos por la defensa antiaérea siria.

A su vez, la televisión estatal siria ha explicado que los misiles —que sobrevolaron el espacio aéreo de El Líbano— también estaban dirigidos contra posiciones militares en Damasco.

La defensa aérea de Siria ha destruido tres de los misiles que iban dirigidos contra el aeropuerto de Al-Damair en las afueras de Damasco.

Fuentes militares sirias han explicado que los misiles israelíes no lograron impactar en ninguno de sus objetivos ni provocaron daños al aeropuerto de Al-Shairat ni los otros lugares castrenses del Ejército sirio.

Hasta el momento las autoridades israelíes no han hecho comentarios al respecto.

Eric Pahon, representante oficial del Departamento de Defensa de EE.UU., ha asegurado a través de un comunicado que el Pentágono no está detrás del ataque con misiles lanzado entre este lunes y el martes contra Siria.“No hay ninguna actividad militar estadounidense en la zona en este momento”, ha declarado Pahon.

Este ataque se produjo después de que la madrugada del pasado sábado, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia bombardearan múltiples lugares en Siria, tras acusar, sin prueba alguna, al Gobierno de Damasco de llevar a cabo el 7 de abril un ataque con armas químicas en la ciudad de Duma, en la región de Guta Oriental. El Gobierno sirio rechaza las acusaciones.

El ataque tripartita se realizó sin contar con el aval del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) y antes de que los expertos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) empezaran sus trabajos in situ para reunir pruebas acerca del presunto ataque químico en Duma.

mkh/ncl/ask/hnb

A vueltas con los semáforos y el sexismo

Ha llegado a un punto en el que parecemos gilipollas, o si lo prefieren gilicoños, no sea que alguien se ofenda. La última parida, que no paridad, se está dando en Canovelles que instalará un semáforo inclusivo con parejas del mismo sexo.

El semáforo también estará adaptado para invidentes, con avisadores acústicos, no solo será inclusivo.

Las obras para realizar el cambio de semáforos cuentan con un presupuesto de 25.732,20€, si, unos semáforos que nos costarán tal cantidad de dinero tan solo para que haya representación de parejas del mismo sexo. Y digo yo ¿dónde tenemos las de distintos sexos? Primero que si semáforos con faldas, ¿y ahora esto? ¿es que no saben cruzar con un semáforo de los de toda la vida ¿también les ofenden y excluyen? Porque ya con lo de las faldas al muñequito estamos todos representados, por cierto, ¿el que no lleve faldas o pantalón, hombre o mujer, debe no darse por aludid@ para cruzar? ¿No es sexista poner falditas y coletitas a las mujeres?

La imagen adjunta es la del semáforo inclusivo que se instalará en Canovelles (Barcelona) que ha decidido instalar un semáforo igualitario e inclusivo con figuras que representarán a parejas del mismo sexo, dentro del casco urbano de la localidad. El semáforo, será el primero de estas características en la población y se situará en el centro del municipio, en la confluencia de las calles Riera y Molí de la Sal, según ha informado el consistorio en un comunicado. Las obras para realizar el cambio de semáforos serán este lunes y cuentan con un presupuesto de actuación, con IVA incluido, de 25.732,20 euros.

¿Qué semáforo será el próximo? ¿cuánto nos costará?…

A.M

Las razones del diablo, Siria

El último ataque contra Siria, ejecutado por las tres potencias más poderosas de occidente, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, con el apoyo explícito de naciones como Alemania, Holanda, Canadá, obviamente Israel, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y otro cumulo de países, anhelantes de salir en la foto, de un club del que no son socios, ni lo serán nunca por pobres y descastados como España, elevó el número de muertos en algunos cientos o unos pocos miles, no se sabe, ni se sabrá nunca, (¿qué importa?) si ya son tantos que el número exacto de nuevos muertos ni siquiera agregará más horror a la vergüenza de una guerra que ya lleva poco más de siete años y donde se han sucedido una cadena de crímenes, que ni las más afiebradas testas de nazismo las podría haber imaginado. Una guerra donde episodios como los de Niza, Manchester, Paris, Londres o Barcelona, no tendrían siquiera entidad para ser noticia.
Ya son muchas las veces que Washington, amparándose en acusaciones que nunca fueron comprobadas, ataca a naciones díscolas o pergeña atentados de falsa bandera para justificar una invasión. Quizás la más flagrante fue la de Irak de 2003, con motivo de las armas de destrucción masivas que Sadam Hussein almacenaba en arsenales que a 15 años de aquella invasión y tras una guerra civil que todavía no se resuelve y que ha provocado cientos de miles de muertos. A lo que habría que sumar las muertes por cáncer provocadas por la contaminación de las napas de agua con uranio empobrecido provenientes de las camisas que recubren los misiles y bombas lanzadas por la coalición occidental, lo que ha elevado los casos de cáncer de manera exponencial.

Por entonces, un comité de investigadores que había viajado a Irak negó la existencia de dicho arsenal. Aunque claro, no podrá atestiguar David Kelly, el jefe de esa misión, que realizó más de 40 viajes a Irak entre 1991 y 2003, que tras su rotunda negativa de avalar la excusa de la invasión, fue suicidado el 18 de julio de 2003, en un bosque Oxfordshire a siete kilómetros de su casa. Kelly, candidato al Nobel de la Paz, experto en armas biológicas, trabajaba para el Ministerio de Defensa del Reino Unido y de esta manera desautorizaba al Primer Ministro Tony Blair, uno de los responsables del holocausto iraquí.

Tampoco hubo evidencias de que el gobierno sirio fuera el responsable de los ataques con armas químicas en agosto de 2013, contra población civil del barrio damasquino de al-Ghutta, que dejaron más de 1700 muertos y provocó la ira del entonces presidente Barack Obama, quien amenazó con arrasar Siria, tan sin pruebas que por primera vez, desde que los Estados Unidos es potencia hegemónica, su más íntimo aliado, el Reino Unido, no se sumó a sus planes.

Frente a la decisiva negativa rusa de permitirlo, Obama debió recular, anotándose para sí el más grande papelón internacional de un presidente norteamericano, desde la humillante derrota de Vietnam. En aquel caliente agosto Donald Trump fue uno de los más encendidos críticos a la oscura amenaza del nobel de la paz 2009, de lo que supo sacar importantes réditos poco más de dos años después.

Los bombardeos de este último viernes se producen, para demorar la inminente victoria del pueblo sirio conducido por el presidente Bashar al-Assad, a la entente más extraordinaria jamás vista contra un país que no estaba en guerra con nadie y además estaba en una apertura democrática, inédita en la larga historia siria. De concretarse esta victoria el presidente al-Assad emergería como un factor de la tan postergada unidad musulmana que no beneficiaria para nada los planes de occidente.

La guerra por delegación que Estados Unidos planeó contra Siria, se ha convertido en un desastre político para los propios norteamericanos, sus aliados occidentales y regionales.

El surgimiento del Daesh, la aparición de más de un centenar de grupos armados integristas, tributarios tanto del Daesh como al-Qaeda a lo largo del Islam desde la Nigeria de Boko Haram a la Filipinas de Abu Sayyaf. Lo larga lista de atentados en Europa y los Estados Unidos; el resurgimiento del Talibán en Afganistán que también afecta a Pakistán. Los sueños neo-otomanista de Recep Erdogan, que lo impulsa a capturar territorios tanto en Siria como en Irak, que más temprano que tarde desembocarán en nuevos conflictos. La debacle egipcia, en que naufraga a diario el presidente al-Sisi, que no sabe cómo resolver la crisis económica, donde el país ha encallado, tras la alambicada ecuación de corrupción faraónica, Hermanos Musulmanes y terrorismo wahabita. El cisma entre Arabia Saudita y Qatar, donde además de sus convulsiones internas, que obligó a las dos monarquías a profundas restructuraciones “administrativas”, que llevó a muchos funcionarios y allegados a las cortes a prisión por corrupción y provocó el cambio de monarcas en el caso de Doha y de línea sucesoria en el caso de Riad. Sin olvidar la guerra que ha empantanado a los sauditas en Yemen, que a más de tres años de comenzada y la inconmensurable diferencia de fuego a favor de los Saud, están sufriendo una derrota vergonzosa. De este apretado resumen regional, los únicos beneficiados hasta ahora han sido el enclave sionista de Palestina, incombustible por su poder de lobby en Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, sumado al anillo de protección mediática de la prensa pro occidental, y su contendiente más acérrimo en la región, Irán, que junto a Rusia y Hezbollah y el Ejercito Árabe Sirio (EAS) han conjurado los siniestros planes del Pentágono, que entrenaron y armaron a más de 150 mil terroristas wahabitas y mercenarios occidentales, que desde 2011 llegaron a Siria, desde todas las cloacas del mundo.

Quizás mucho de lo expuesto más arriba tenga que ver con la extraña muerte de Yves Shandelon, Auditor General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en diciembre 2016, encontrado en su auto, con un disparo en la cabeza, al costado de un camino en las cercanías de la ciudad belga de Andenne. Shandelon lideraba un equipo responsable de la contabilidad interna en la Agencia de Apoyo y Contratación de la OTAN (NSPA), y de las investigaciones externas sobre actividades de lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

Tras los ataques

Tanto Rusia como Siria han denunciado los últimos ataques, contra tres presuntas plantas de fabricación y almacenamiento de armas químicas, a toda vista acto ilegal e ilegitimo. A pesar de ello este último sábado, solo tres de los 15 miembros del consejo de seguridad de la ONU apoyaron la moción rusa de tratar el bombardeo como un acto ilegal de agresión. Cuando se esperaban a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) llegaran a Siria para realizar una investigación, sobre la existencia de arsenales químicos.

Por otra parte las tres potencias agresoras han declarado que el bombardeo fue preventivo y de volverse a producir un nuevo ataque por parte de al-Assad con “armas químicas” volverían los bombardeos, dando la oportunidad que alguno de los grupos terroristas que todavía operan en Siria pudiera realizando sin que el gobierno del presidente al-Assad tenga oportunidad a descargo y agravar todavía mucho más la posición del gobierno sirio y sus aliados, particularmente Rusia, que se encuentra en una verdadera encrucijada, entre seguir sosteniendo a su aliado o lisa y llanamente mantener un conflicto que podría rápidamente derivar en una guerra nuclear con consecuencias desconocidas.

Por su parte, pocos días antes el general James Mattis, secretario del Departamento de Defensa, había reconocido que no tenían indicios de que en alguna oportunidad Damasco hubiera utilizado armas químicas desde el inicio del conflicto en 2011, por lo que los últimos ataques y las amenazas solo se pueden atribuir a las razones del diablo.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central.

Animales con el agua al cuello, agonizando en granjas de Aragón

Son imágenes espantosas, que podrían haberse evitado si las autoridades hubieran puesto en marcha el Plan de Evacuación de Animales en Catástrofes y Situaciones de Emergencia, que elaboró el Partido Animalista con la colaboración de expertos, y que se presentó a todas las Comunidades Autónomas el pasado mes de noviembre.

Autor de todas las fotografías: Aitor Garmendia


La crecida del río Ebro anegó este fin de semana varias granjas con animales en Aragón, lo que ha provocado la muerte de un número indeterminado de animales, a pesar de que el Partido Animalista advirtió el viernes al Gobierno de Aragón de que había previsión de crecidas, y de que era imprescindible que se activara un protocolo para desalojar a los animales y garantizar su salvaguarda.

El Partido Animalista saca hoy a la luz imágenes terribles de este mismo fin de semana, que muestran a animales agonizando con el agua al cuello, muchos de ellos ya ahogados. Sin posibilidad de salir, en una granja de cerdos de Villafranca de Ebro, cientos de cerdos luchan por sacar la cabeza sobre el agua, apoyándose unos sobre otros, provocando la muerte de los que están debajo.

Son imágenes espantosas, que podrían haberse evitado si las autoridades hubieran puesto en marcha el Plan de Evacuación de Animales en Catástrofes y Situaciones de Emergencia, que elaboró el Partido Animalista con la colaboración de expertos, y que se presentó a todas las Comunidades Autónomas el pasado mes de noviembre.

Después de lo ocurrido ayer, PACMA ha presentado una denuncia con la intención de que se considere la omisión de socorro a estos animales, y de que no sean contabilizados como pérdidas económicas. Además, el Partido Animalista se plantea si los propietarios de las granjas han dejado morir a los animales, en lugar de salvarlos, para asegurarse el cobro de la indemnización de las aseguradoras.

Se repite el mismo drama de 2015, cuando más de 10.000 animales murieron agónicamente en las mismas granjas, y que PACMA también denunció.

Donald Trump advierte a Rusia de que “se prepare”

Donald Trump advierte a Rusia de que “se prepare” para misiles “bonitos, nuevos e inteligentes” en Siria

El presidente de EEUU ha lanzado una amenaza vía Twitter después de que un diplomático ruso dijera que Rusia derribaría los misiles estadounidenses

Acción-reacción. E inmediata. Poco después de que el embajador ruso en el Líbano, Alexander Zasypkin, comentase en una entrevista recogida por Reuters que si Estados Unidos bombardeaba sobre Siria, “los misiles serán derribados e incluso las bases desde las que sean lanzados”, el presidente Donald Trump respondió con grandilocuencia vía Twitter.

“Rusia promete derribar cualquiera de los misiles disparados en Siria. ¡Prepárate Rusia, porque se aproximarán bonitos, nuevos e ‘inteligentes’!, es el tuit que escribió  que se interpretó como una señal de que EEUU sopesa firmemente bombardear Siria.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, señaló este martes que no está confirmado que se usasen armas químicas. “Miembros de la Media Luna Roja Árabe Siria y representantes de agencias rusas relevantes visitaron la zona del supuesto ataque, pero no encontraron ningún rastro de armas químicas”.

Rusia responde

Tras el mensaje de Trump, la portavoz del ministro Lavrov, Maria Zakharova, reaccionó a la advertencia de un posible bombardeo. “Misiles inteligentes deberían volar hacia terroristas, no al gobierno legítimo que ha estado luchando contra el terrorismo internacional en su territorio durante varios años”, dijo vía Facebook.

Las relaciones entre EEUU y Rusia atraviesan uno de los peores momentos que se recuerdan en la historia reciente. La pasada semana el Departamento del Tesoro impuso nuevas sanciones a varios oligarcas rusos del círculo íntimo de Vladimir Putin y sus empresas. Moscú anunció a finales de marzo la expulsión de 60 diplomáticos estadounidenses y ha cerrado el consulado en San Petesburgo.

Según Trump, la situación entre ambas naciones es “peor ahora que nunca y eso incluye la Guerra Fría”. Media hora después de su advertencia a Moscú sobre posibles misiles en Siria, el presidente volvió a la red algo más calmado para señalar que no hay razón para que las relaciones entre ambas potencias sean así. “Rusia nos necesita para ayudarles con su economía, algo que debería ser fácil de hacer y nosotros necesitamos que todas las naciones trabajen juntas”, decía en un tono más pausado (sin mayúsculas ni signos de exclamación). El presidente concluyó su mensaje lanzando una pregunta al aire: “¿Detener la carrera armamentística?”. Trump insistía esta semana que EEUU está preparada para llevar a cabo una “acción contundente” para responder al último ataque en Siria y del que responsabiliza al gobierno de Damasco.

La “seguridad” de Israel, el mantra oficial para defender los crímenes de Israel contra los palestinos

El mantra oficial de Israel para explicar y defender sus crímenes contra los palestinos, incluidas las masacres, siempre ha sido, y sigue siendo, la “seguridad”.

Para Israel, la palabra “seguridad” significa la seguridad de existir como un Estado judío sionista en parte o en toda la Palestina histórica, existir como un Estado que debe ser poblado por tantos judíos de todo el mundo como pueda atraer para emigrar allí, en tierras y propiedades adquiridas mediante una combinación de fuerza, engaño y compra a sus legítimos propietarios, todo lo cual se dedicará “a perpetuidad” a los judíos.

Para lograr tal “seguridad”, las fuerzas sionistas judías primero tuvieron que despoblar la Palestina histórica de su población árabe originaria no judía. Eso sucedió al principio, cuando se estima que dos tercios de los palestinos árabes no judíos fueron limpiados étnicamente y sus aldeas borradas de la faz de la tierra.

Estas aldeas siguen emergiendo misteriosamente bajo los escombros y los árboles que el Fondo Nacional Judío plantó para esconderlos, un cementerio de la aldea aquí, una línea de cactus que marca los bordes de las ruinas por allí.

Pero sobre todo siguen apareciendo en la memoria colectiva de los palestinos, de manera más conmovedora en la memoria colectiva de los ciudadanos palestinos de Israel de hoy, que se convirtieron en una minoría nacional, religiosa, lingüística y cultural en virtud del derecho internacional en su propia patria.

Muchos de estos árabes palestinos están desplazados hasta este día dentro de Israel mismo (algunos, como los beduinos palestinos, viven en aldeas “no reconocidas”). Ellos pueden ver y alcanzar las tierras o propiedades de su pueblo, como lo hacen, por ejemplo, los desplazados en Jerusalén y contemplar las ruinas de Lifta, la aldea de mis abuelos paternos.

O viven en Haifa, contemplando una estructura rescatada como la casa de huéspedes de la familia de mis abuelos maternos (familia al-Madi) una de las pocas estructuras no destruidas por Israel en Ijzim, ahora un hotel en manos judías anunciado como:

“Apartamentos «el castillo»”

El castillo data de las cruzadas del siglo XI y se encuentra a 7 km de la playa de Hof Habonim y a 20 minutos en coche de Cesarea y Haifa. Esta villa única cuenta con elegantes suites con balcón.

Los árabes palestinos desplazados en Nazaret pueden ver y tocar las tierras o propiedades de su pueblo en:

“Maalul, cristianos desplazados a la cercana Nazaret han abierto un camino a través del bosque de pinos que fueron plantados para esconderlo, y han despejado los helechos para exponer dos iglesias, una griega ortodoxa, otra católica, donde han comenzado a celebrar festivales tales como la Pascua”.

Si lo anterior te suena fantástico cuando lo expresas de la forma en que lo estoy describiendo, es porque, increíblemente, el proyecto hasbara de Israel ha mantenido eficientemente la naturaleza racista y de apartheid del sionismo bajo el radar de la conciencia de la mayoría de la gente.

Eso, junto con la campaña para demonizar a los árabes palestinos y la colusión de Occidente de asociación activa con Israel para mantener a Israel judío, ha resultado en la privación incluso del derecho de los palestinos a tener derechos. [Ver ” Derecho a tener derechos”: partición y autodeterminación palestina]

La justificación espuria de los sionistas para mantener a los árabes palestinos que ahora son ciudadanos de Israel lejos de su tierra y propiedades es que, en esencia, tales propiedades pertenecían originalmente a los judíos (supongo por edicto divino), pero los villanos musulmanes se las quitaron y ahora el Estado judío las vuelve a poner a disposición de los seguidores de todas las religiones en la estructura de un parque.

En la sección de comentarios del artículo de The Economist “Cristianos más afortunados que musulmanes” que menciono por encima (que curiosamente aparece por separado y primero cuando buscas en Google el artículo y parece ser un deliberado enlace de hasbara) tiene este comentario, como un ejemplo de tal razonamiento y justificación:

“Señor, usted presenta a los modernos judíos de Israel como arribistas que ingresaron y “conquistaron” Palestina en 1948, cambiando arbitrariamente el nombre del pueblo de poca monta musulmán de Safuriya por el de Tzipori (“cristianos más afortunados que los musulmanes”, 8 de junio). Pero Tzipori fue el primero: es el lugar de nacimiento de la Virgen María en la tradición cristiana y los restos de las sinagogas anteriores al nacimiento de Mahoma todavía se pueden encontrar allí (a pesar de los esfuerzos musulmanes de siglos de por erradicar todo rastro). Los antiguos terrenos de la aldea musulmana son ahora un parque nacional, donde las personas de todas las religiones son libres de orar”.

Sin embargo, el hecho es que el Estado de Israel ha confiscado continuamente la tierra de los árabes palestinos, tanto musulmanes como cristianos, demolió sus casas y reforzó su segregación, intentando borrar su identidad y memoria colectiva.

La autojustificación de Israel para el robo, fuera de la anterior justificación de Hasbara, es el sistema legal de Israel. Todo lo que Israel hace a los ciudadanos árabes palestinos es legal, es decir, las leyes discriminatorias de Israel lo permiten.

El mismo proceso de justificación legal israelí para judaizar Cisjordania está teniendo lugar ahora en Israel, a pesar de que es contrario al derecho internacional:

En 2017 el Parlamento israelí promulgó una ley que permite la expropiación de tierras palestinas privadas de Cisjordania para “legalizar” retroactivamente los asentamientos israelíes.

El siguiente documento, titulado “De la tierra árabe a ‘tierras de Israel, la desposesión legal de los palestinos desplazados por Israel después de 1948” traza esta justificación legal y arroja más luz sobre el tema:

“…el uso del Gobierno israelí de la ley para institucionalizar el despojo de los árabes palestinos desplazados por la guerra de 1948 y rastrear la transformación legal de sus tierras durante los años formativos del régimen de tierras de Israel (1948-60)”.

Rima Najjar es una palestina cuya rama familiar paterna proviene del pueblo de Lifta, en las afueras occidentales de Jerusalén y despoblado por la fuerza. Es activista, investigadora y profesora jubilada de literatura inglesa, Al-Quds University, ocupada en Cisjordania.

Rima Najjar
Global Research

Imagen: Miles de palestinos desplazados en Israel marchan hacia el sitio de la aldea norteña de Lubya en el Día de la Nakba, que Israel celebra como el “Día de la Independencia” (Fuente: Activestills.org)

La semilla única (los nuevos transgénicos)

En el artículo El monopolio del tomate publicado en la revista Soberanía Alimentaria, Juan José Soriano explica cómo una sola empresa multinacional, Heinz , suministra anualmente más de 6.000 millones de semillas de tomates por todo el mundo; lo que supone que el 34% de todos los tomates que se procesan proceden de semillas de una única multinacional . Todas son “híbridas”, es decir, han sido transformadas para reforzar algunas características pero provocando también que sus descendientes no se comporten en el campo como ellas. Entonces, para conseguir buenas producciones, los agricultores y las agricultoras ya no pueden extraer semillas de la cosecha y volver a usarlas como siempre han venido haciendo sino que deben volver a comprar las semillas año tras año. Además, como estas semillas consiguen ser patentadas a nombre de la empresa ‘mejoradora’ si alguien las guarda y multiplica puede ser multado o encarcelado, como sucede con cierta frecuencia.
Después de las semillas híbridas llegó la ola transgénica , con una diferencia. En el laboratorio, la modificación genética incluye la introducción de genes de otro organismo . Aunque se habla mucho de ellos su implantación ha quedado reducida a cultivos pensados solo en dar muchísimos beneficios a empresas que ‘no’ dan de comer a personas; como el maíz, colza y soja dedicados a piensos para la ganadería industrial y/o agrocombustibles para automóviles y camiones.

Modificación genética
Son muchas las técnicas de laboratorio para modificar el material genético original de las semillas , como la mutagénesis o la fusión protoplástica, pero desde hace unos cinco años una nueva técnica está permitiendo un desarrollo muy rápido. La técnica CRISPR permite, como si habláramos de un editor de texto, suprimir pedazos de gen o cortar y pegar pedacitos del gen en otros lugares esperando obtener con ello nuevas características. Tanto se puede hacer solo con el material genético propio que se quiere modificar como combinando con otros organismos dando lugar entonces a un transgénico.

Es justamente en este punto donde se se está generando un gran debate del que la sociedad en general parecemos excluidos. Aunque no introduzcan nuevos genes, ¿el hecho de ser modificaciones genéticas debe obligar a regulaciones fuertes para garantizar el principio de precaución como se hace con los transgénicos? O por el contrario, como piden las multinacionales, ¿que lleguen a los campos y a las mesas sin más garantías?

Mientras, son muchísimos los grupos científicos que están publicando nuevos éxitos tanto en semillas vegetales como en genética animal para conseguir, por ejemplo, cerdos con menor cúmulo de grasas , vacas que solo paren machos para beneficio de la cría de engorde o vacas resistentes a la tuberculosis . Aparentemente mágicas y magníficas invenciones. Pero siendo una técnica sencilla y barata para una gran empresa y con las leyes de patentes a su favor el debate por la legalización de estos experimentos equivale a la lucha por el anillo mágico de Frodo y compañía: quien controle la vida controlará el mundo .

El grupo de Lippman utiliza la edición de genes con CRISPR para alterar el número y el patrón de ramificación de las flores que se convierten en fruta de tomate.

Gustavo Duch
Palabre-ando

Envejecimiento: la falsa amenaza para el sistema sanitario

¿El envejecimiento pone en peligro el sostenimiento de los sistemas sanitarios públicos? Para Unai Martín Roncero, profesor de la Universidad del País Vasco, nada más lejos de la realidad: “La principal amenaza no es otra que el esfuerzo mediático, ideológico e incluso académico que se está haciendo por convertir a la salud y su atención en una herramienta de negocio y lucro”.

España, al igual que el resto de las sociedades occidentales, está experimentando un profundo cambio en su estructura de edades, lo que se ha traducido fundamentalmente en el incremento del número de personas mayores. Actualmente, las personas de 65 y más años representan algo más del 20% de la población, y este porcentaje se doblará en las próximas cuatro décadas.

Este proceso de envejecimiento demográfico es fruto de uno de los mayores logros sociales de nuestro tiempo: la reducción generalizada de la mortalidad que permite que la mayor parte de las personas lleguen a cumplir 65 o más años.

Sin embargo, desde determinados discursos políticos y mediáticos se ha llegado a presentar este éxito social como un lastre o la principal amenaza para el futuro de nuestras sociedades.

En algunas ocasiones estas predicciones alarmistas esconden un claro interés, ya que están fomentadas y financiadas desde determinados grupos financieros, empresariales e incluso ideológicos. En otras, sin embargo, son fruto del desconocimiento o de una mala interpretación de los fenómenos demográficos y sociales.

Uno de los principales argumentos de estos discursos surge de la idea de que el aumento de la población mayor de 65 años implica un aumento drástico de la carga de enfermedad, la discapacidad y, por tanto, una enorme presión asistencial sobre los sistemas sanitarios que serán, por tanto, insostenibles, tal y como los conocemos en la actualidad. Algunas de estas voces proponen como solución a este importante reto la privatización progresiva de los sistemas sanitarios.

No obstante, se ha mostrado que el impacto que el envejecimiento tiene sobre el aumento del gasto sanitario no es tan elevado y no es, en ningún caso, el principal responsable de su crecimiento, que hay que buscar en otros procesos sociales y sobre todo, económicos, que afectan a la asistencia sanitaria actual.

Efectivamente, interpretar el aumento de las personas mayores como un incremento de las personas enfermas es una interpretación simplista y equivocada. Una persona de 65 años en 2018 poco tiene que ver con aquella de 65 años de principios de siglo tanto en términos sociales como de salud. Tal persona de 65 años en la actualidad tiene mayor similitud en términos de salud a una persona quizá de 60 años de aquella época. Contamos ya con cierta evidencia al respecto.

Menos años de discapacidad y mala salud

El descenso de la mortalidad de las últimas décadas parece haber venido acompañado en nuestro contexto de un descenso de los años que se viven en mala salud y un aumento de los años en buena salud.

Por ejemplo, datos para el País Vasco muestran como el número de años que una persona espera vivir con discapacidad o con mal estado de salud son menos que hace veinte años, situación que contrasta con la imagen presente en el imaginario colectivo.

Asimismo, contradice el principal argumento fuente de estas visiones alarmistas del envejecimiento como peligro para el sostenimiento del sistema sanitario.

El cambio en la estructura de edades –no solo el aumento de la población mayor– genera importantes desafíos en nuestras sociedades, algunos de los cuales están directamente relacionados con la salud y el desempeño de los servicios sanitarios.

Sin ir más lejos, el incremento de las enfermedades crónicas, fruto del cambio en el patrón epidemiológico, está obligando a nuestros sistemas sanitarios a profundas transformaciones en su gestión.

El envejecimiento per se no pone en cuestión el sostenimiento de los sistemas sanitarios públicos, ya que este depende fundamentalmente de la legitimidad social de que gocen.

La principal amenaza, por tanto, no es otra que el esfuerzo mediático, ideológico e incluso académico que se está haciendo por convertir a la salud y su atención en una herramienta de negocio y lucro. El asunto es importante, ya que la salud de las personas mayores (y tarde o temprano todos lo seremos) va en ello.

Unai Martín Roncero es doctor en Sociología y profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) desde 2005.

‘El heteropatriarcado no existe, es una estupidez’

Camille Paglia: ‘El heteropatriarcado no existe, es una estupidez’, “en Ocidente, las mujeres no viven en ningún patriarcado”
Según Camille Paglia, escritora critica con el feminismo actual, afirma que éste se centra “en la retórica antimasculina” y no reconoce los logros de los hombres.

La escritora y profesora de Humanidades Camille Paglia, es políticamente incorrecta y muy conocida por ello.

Paglia desde su feminismo igualitario, asegura que el patriarcado “no existe” y que es “una estupidez”, y critica que la nueva ola feminista “se haya centrado en la retórica antimasculina” y sea “elitista” ya que “no comprende a las mujeres trabajadoras que pretende representar”.

En una entrevista, critica que el feminismo aún se sorprenda -más de un año después del voto de millones de mujeres a Trump en las elecciones presidenciales. “La idea de que las mujeres tuvieran que votar por Hillary, uno de los seres más corruptos de nuestra Historia, por el mero hecho de ser mujer, era ridícula (…) si en vez de presentar a Trump, los republicanos hubieran nominado a un candidato clásico habrían arrasado porque los demócratas han sido un desastre”, dice.

Cree que en la actualidad “hay una crisis de roles de género y un debate centrado únicamente en las necesidades de las mujeres”. “Mientras, a los hombres se los retrata como violadores, criminales y todo lo masculino se desprestigia. Hasta llegan a decir que los hombres son mujeres incompletas”, señala, antes de manifestar que es “desagradable” no reconocer los logros de los hombres: “han creado estructuras que han permitido a las mujeres escapar de la opresión de la propia naturaleza y tener sus propias carreras, identidades y logros”.

Paglia, ya condenó la imposición de la ideología de género en nuestra sociedad, a pesar de ser lesbiana y atea. “La verdad biológica es que los cambios de sexo son imposibles”, aseveró. Asimismo, explicó que, a su juicio, las grandes beneficiadas de la campaña por normalizar la transexualidad son las multinacionales farmacéuticas, que “van a contar con más personas que necesitarán medicarse durante toda su vida para evitar que la naturaleza siga su curso”.

Sus compañeras feministas la llaman Hitler, aborrece quedar bien con sus interlocutores o lectores porque si. Deja sin respuesta a quien le quiera rebatir. Así de clara es Paglia a sus 71 años, nada contra viento y marea sin importar quienes se gane como enemigos.

“Lo que es evidente es que las mujeres tienen también derecho a elegir diferentes caminos. Y a lo mejor para muchas mujeres el trabajo no es tan importante.”

“No creo que la carrera laboral sea lo más importante de la vida de una persona.”

“El problema del feminismo es que no representa a un amplísimo sector de las mujeres.”